Un mozo más en cada mesa, que habla el idioma del turista
El cliente escanea el QR de su mesa y abre la carta de Florida 165 con Bruno adentro. Nada que instalar, ni para el cliente ni para el local.
Atiende en su idioma
Inglés, portugués, francés e italiano, además de castellano. Explica cada trago, recomienda qué compartir según cuántos son y sugiere el postre o el café al cierre.
El pedido llega solo al mozo
Aparece en el celular del mozo o en la PC de la barra, con aviso sonoro, y se puede imprimir. Desde la mesa también llaman al mozo o piden la cuenta.
Lo que no hay, no se ofrece
Si se terminó la Coca o el Aperol, se marca una vez desde el celular y Bruno deja de ofrecer todo lo que lo lleva. Lo que conviene vender primero, lo recomienda primero.
La tarjeta en el celular
Queda en el Google Wallet del cliente: un sello por visita, un cóctel de regalo a la quinta y avisos de eventos y promos a todos los socios, sin pagar mensajes de WhatsApp.
El resumen de la semana
Por mail: qué se vendió más y qué menos, qué día y a qué hora se llenó, cuánto esperó cada mesa. Sale de los pedidos por QR.
Anda con los datos del celular
Bruno funciona con el 4G del cliente, así que las mesas donde no llega bien el wifi del rooftop también quedan atendidas.
Lo que hoy complica, y cómo queda
- "Fudo no me termina de convencer"
- Bruno va antes que Fudo: toma el pedido en la mesa y se lo pasa al mozo, que lo carga para cobrar y facturar como hoy. No hay que cambiar de sistema de caja. En una segunda etapa vemos que los pedidos caigan directo en Fudo; para eso su plan de Fudo tiene que incluir la conexión con otros programas, y lo revisamos juntos.
- "Los mozos anotan a mano"
- El pedido llega escrito al celular del mozo, con la mesa y todo lo que pidió, y si quieren sale impreso. Si una mesa no usa el QR, el mozo lo carga en el mismo monitor en un toque y queda todo en un solo lugar.
- "Cuando algo se termina, a veces no se carga"
- El faltante se marca una sola vez, desde el celular de quien ustedes elijan, con su propia clave. Bruno deja de ofrecerlo en todas las mesas al instante, y vuelve cuando se repone.
- "Quiero ver nuestra carta"
- Ya está cargada: los 184 productos de la carta que nos pasó Santino, con sus nombres, descripciones y precios, divididos como en la carta impresa. La graduación alcohólica de cada trago se suma cuando nos la pasen; mientras tanto figura una intensidad orientativa.
Un precio, todo incluido
Sin permanencia. Se paga mes a mes. Incluye Bruno en todas las mesas, el monitor de pedidos, el stock, el club con la tarjeta, el resumen de los lunes y los cambios de carta y de precios que necesiten, sin límite.
Lo que no van a pagar
Avisos a los socios, sin pagar mensajes
≈ US$ 120 por mesWhatsApp Business cobra cada mensaje de promoción: unos US$ 0,06 en Argentina. Con 500 socios y 4 avisos al mes son 2.000 mensajes. Con la tarjeta del club, el aviso de un evento o de un 2x1 llega a la pantalla del celular y no cuesta nada.
Personal que hable idiomas
un sueldo menosBruno atiende en cuatro idiomas en todas las mesas a la vez. Un mozo bilingüe más por turno cuesta varias veces el abono.
Cartas impresas
$0 en imprentaCada cambio de trago o de precio se hace en el día y sin costo. No hay que diseñar ni reimprimir la carta.
Equipos y programas
$0 en equiposAnda en la PC y en los celulares que ya tienen. No hay que comprar pantallas ni cambiar el sistema de caja.
Ventas que no se pierden
cada nocheBruno nunca deja una mesa sin atender cuando el salón está lleno, sugiere la segunda ronda y el postre, y no ofrece lo que se terminó.
Cuánto hay que vender para que se pague solo
Con 16 tragos más al mes, uno cada dos días, el abono queda cubierto en ventas. O con dos Tablas de pinchos y media.
En un rooftop lleno al atardecer, la segunda ronda que no se pide es porque nadie pasó a tiempo por la mesa. Bruno está en todas las mesas a la vez.
Precios de la carta de Florida 165 que nos pasó Santino.
Todo lo que vieron en la charla
Funciona desde cualquier celular o computadora. El monitor y el panel son los del local: conviene abrirlos en una computadora y la carta en el celular, para ver cómo llega el pedido.
Lo que necesitamos de ustedes
- La carta con los precios de hoy (ya la tenemos)
- Cuántas mesas hay, para numerar los QR
- Fotos de sus platos y tragos, o permiso para usar las de su Instagram
- Quién recibe los pedidos: la PC, los celulares de los mozos o los dos
- A qué mail mandamos el resumen de los lunes
- El premio del club (hoy dice un cóctel a la quinta visita)
En una semana desde que nos pasan esto, Bruno está atendiendo en el rooftop.

¿Lo vemos con los dueños el martes 3 o el miércoles 4 de noviembre?
Veinte minutos por videollamada para mostrarlo andando y responder lo que haga falta. Mientras tanto, la carta con Bruno se puede probar desde el celular:
Probar la carta de Florida 165